miércoles, 11 de agosto de 2010

Homenaje a Blas Infante

Hoy hace setenta y cuatro años que murió un señor. Murió un idealista y un soñador...

Realmente, y como todos sabemos, he de confesar que no murió simplemente, fue asesinado. Un 11 de agosto de 1936 fue asesinado en el kilómetro 4 de la carretera de Sevilla a Carmona un alma noble por el mero hecho de tener ideas, por el mero hecho de creer en un sueño, por el simple hecho de amar y creer en una tierra.

Setenta y cuatro años hace de aquel trágico día en el que Andalucía perdió a su padre, alguien que no temió defender una idea en un mundo difícil sin más intención que la de lograr un sueño, apartando afanes de gloria y ambición (y dinero) de su cabeza, no como la mayoría de políticos que a día de hoy se parten el pecho queriéndonos hacer creer que defienden unas ideas.

Señoras, señores... Hoy hace 74 años que murió un señor, un don señor, un hombre de los que quedan pocos, una persona de sueños, esperanzas e ideas. Hoy, como siempre, tus hijos, los andaluces, lloramos tu muerte, Blas Infante.

Perdona a esos politicuchos que te homenajean hipócritamente frente a tu busto, cantando un himno en el que no creen, que incluso te usan como motivo para avivar su lucha bipartidista odiosa habiendo nacido en Andalucía, perdona a esos que insultan tu imagen por haber creído en un sueño y haberlo querido realizar...

Tus verdaderos hijos no te olvidan y te quieren.



De un humilde andaluz,
al padre de algo más que un sentimiento: Don Blas Infante