martes, 10 de agosto de 2010

Jerez, pasión y belleza

Dime madre que no es bella
la ciudad que me ha gestado,
de raíces y casta almohade,
suelo de piedra gastado.

Dime padre que no es bella
cuando el sol la ilumina
y en mi Jerez amanece
mientras los gorriones trinan.

Dime azahar que no es bella,
mi ciudad en primavera
cuando de blanco la vistes
del Alcázar a Porvera.

Dime junio que no es bella,
cuando en verano el trigo oro
se recoge de sus mares
con tierra blanca en sus poros.

Mi amada ciudad, mi Jerez,
ojala Dios me permita
disfrutarte hasta mi vejez.