
Una noche mas
me encuentro solo
en mitad de la inmensidad.
Noche de verano
en que tu, luna mia,
vienes con tu corte a brillar.
Quién te dibujo
con alma de creador
iluminando en la oscuridad,
maestro era sin duda
y artista sin igual.
Es tu brillo blanco
esperanza del peregrino,
que a estas horas hace el camino
o descansa bajo tu paz.
Solo tu me comprendes
bajo el innato testimonio
de la embriagadora oscuridad.