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¿Que tal, Almudena?
Sí, lo sé. ¿Qué hago escribiendote? Pero es que he escuchado una cancion que tenía grabada por ahí tidada de "Hombres G" que me ha recordado a ella. La canción en concreto es "Qué soy yo para ti". Te voy a decir la verdad: me ha destrozado totalmente.
Claro, tras la cancion de "Hombres G", he empezado a leer las cartas que ella me escribía. Ahí ha sido cuando me he muerto del dolor. De nuevo he buscado refugio en Bécquer y encontre en su libro esta rima que parecía haberla escrito para mi animo...
Solitario, triste y mudo
hállese aquel cementerio;
sus habitantes no lloran...
¡Qué felices son los muertos!
Almudena mañana cuando te entregue esta carta te voy a dar las de Sara, porque cuando las leo hacen el mismo daño que cuando me entierran un puñal en el corazón. Por favor, si sientes el mínimo sentimiento de amistad hacia mí, las aceptarás. Por favor, te lo ruego, no me hagas seguir sufriendo, quedátelas. No entiendo como en sus cartas puede haber tanta mentira e hipocresía. Quiero...
En definitiva, cierro nuevamente con Bécquer:
Como guarda el ávaro su tesoro
guardaba mi dolor;
le quería probar que hay algo eterno
a la que eterno me juró su amor.
Más hoy le llamo en vano y oigo al tiempo
que le agotó, decir:
¡Ah barro miserable, eternamente
no podrás ni aun sufrir!
BESOS ALMUDENA
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Increible, ¿verdad? Incluso cuando pequeño era un melodramático y empalagoso. Ahora resuelvo dudas. Almudena accedió a quedarse con todas las cartas de esa chica con la condición de que yo me quedase con mi carta. No sé que habrá ocurrido con aquellas cartas... quizás Almudena las usase como separahojas o como taco para mesas cojas. Me gustaría saber que fue de todas ellas. En fin... Si alguien tiene alguna duda más pues que comente y yo accederé a explicarle todo cuanto necesite.